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Greta Thunberg, un monstruo de la globalización

No debe sorprendernos que en los últimos días, Greta Thunberg, que ni siquiera es norteamericana, se dedique a vociferar globalmente para pedir el voto a favor de Joe Biden e impedir la reelección de Donald Trump.

Contraria a toda actitud de civismo y de respeto por la soberanía de otros países, Thunberg se ha convertido en la mascota de todas aquellas causas políticas que la nueva izquierda ha tergiversado y usurpado para transformarlas y amoldarlas a sus fines.

El ecologismo, que originalmente era una lucha a favor de la protección del ambiente y de los animales, lo han convertido en una consigna a favor de trasnacionales que ahora buscan incursionar en esas tecnologías supuestamente limpias con afanes neocoloniales.

Lo mismo podemos decir de la diversidad sexual, qué en manos del nuevo progresismo se ha convertido en una agenda en contra de la familia y de la cultura tradicional de los pueblos del mundo, cuando su intención original era luchar por la no discriminación laboral.

Greta Thunberg es indudablemente la nueva cara del colonialismo financiero y cultural. Se opone a todo aquello que es tradicional y utiliza cualquiera de las causas que antes pudieron haber sido legítimas como un movimiento de lucha, no a favor de los derechos humanos sino contra las naciones y los pueblos.

La farsa de la alt right

Ya habíamos advertido que para la nueva derecha, lo que importa es el libre mercado. Todo lo demás, en cuestiones como la inmigración, el identitarismo, el tema de los refugiados o el conservadurismo moral son marketing publicitario.

Fueron útiles para recuperar fuerza política en su momento, pero Richard Spencer no continúa respaldando a Trump como antes. Sus mensajes apoyando a Biden, aunque irónicos, dan la pauta.

Por su parte, Greta Thunberg representa todo lo que esta de moda: ser feminista, ser ecologista, ser liberal y padecer síndrome de Asperger.

Aún así, su imagen es hostil a los ojos del iberoamericano promedio y es aquí donde otros rostros como la de Yalitza Aparicio podrían salir al quite.

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